Glucómetro midiendo el nivel de glucosa en sangre junto al texto ‘Diabetes: qué es, síntomas iniciales y cómo prevenirla’, representando el control, diagnóstico y prevención de la diabetes.

La diabetes es una enfermedad crónica que afecta la forma en que el cuerpo utiliza la glucosa (azúcar) de la sangre. Se produce cuando el páncreas no produce suficiente insulina o cuando el cuerpo no puede usarla de manera eficaz. Existen varios tipos, de los cuales las diabetes tipo 1 (de origen autoinmune) y tipo 2 (relacionada con el estilo de vida y factores genéticos) son los más comunes.

La hiperglucemia (azúcar alta en sangre) sostenida en el tiempo  puede provocar daño, disfunción o falla de varios órganos y sistemas, especialmente riñones, ojos, nervios, corazón o vasos sanguíneos.

La diabetes mellitus representa un reto fundamental en el ámbito de la salud pública mundial, debido a que es una de las enfermedades no transmisibles de mayor prevalencia, a su gravedad y a la variedad de sus complicaciones crónicas, entre las que se encuentran la insuficiencia renal y la ceguera, mientras que las relacionadas con el pie diabético, especialmente las úlceras neuropáticas, suponen un mayor número de víctimas  y un elevado costo económico.

¿Cuáles son los primeros síntomas de la diabetes?

Reconocer los síntomas tempranos es fundamental para un diagnóstico y tratamiento oportunos. Entre los más frecuentes  se encuentran:

  • Sed excesiva y boca seca
  • Necesidad frecuente de orinar (poliuria)
  • Fatiga o cansancio extremo
  • Pérdida de peso inexplicable
  • Hambre constante
  • Visión borrosa
  • Heridas que tardan en curar
  • Infecciones frecuentes en piel, encías o tracto urinario

En ocasiones los síntomas son tan leves que pasan desapercibidos, especialmente en la diabetes tipo 2. Si experimentas alguno de estos síntomas, es recomendable que consultes a tu médico.

 

¿Cómo prevenir la diabetes?

Aunque la tipo 1 no puede prevenirse, la tipo 2 puede evitarse o retrasarse mediante la adoptanción de hábitos saludables:

  • Mantener un peso saludable: bajar entre 5 y 10% de peso puede reducir el riesgo significativamente
  • Realizar actividad física regularmente: al menos horas y media semanal de ejercicio moderado
  • Seguir una dieta  balanceada: priorizar frutas, verduras y cereales integrales y limitar el consumo de azúcar y grasas saturadas
  • Evitar el tabaco y el alcohol excesivos
  • Controlar la presión arterial y el colesterol
  • Someterse a revisiones médicas periódicas

Estos cambios no sólo ayudan a prevenir la diabetes tipo 2, sino que también mejoran la salud general.

 

Referencias